sábado, 24 de julio de 2010



Cada día me convenzo más de que uno nunca termina de conocer a las personas. En dieciseis años conocí gente de todo tipo, de la interesante, de la despreciable, de los que no olvidarás nunca aunque los hayas visto por un minuto. Gente que te acompañara el resto de tu vida. La que vas a odiar, la que vas a amar, la que nunca dejarás, y aquellos a quienes debes dejar partir. Gente que marcan, las que alegran, las que hieren.
Vivi muchas cosas, buenas y malas (estas ultimas siguen en la cajita de la infamia, que siempre sigue abierta).
Tal vez para no sentir esta "descepción" debí ser mas selectiva con el contacto hacia "mi gente", tal vez fue una terrible falla de mi parte. O no.
Ok, no por una falla se puede decir que un 'sistema' decente para buscar a las personas adecuadas para uno deba derribarse..
Pero cuando por fín te das cuenta que las personas NUNCA son lo que muestran, cuando te chocas con esa pared(que mal se siente), cuando te descepcionás más aun cuando abris los ojos y descubrís lo que esa persona en realidad "tiene en mente", o bien, su forma oculta de ser; ahi solo pensas que nunca se termina de conocer a las personas. [para bien o para mal]

1 comentario:

Mica Crudele dijo...

lo escribiste vos Luuch?
mucha razón..